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Bodegas CVNE, 136 años de tradición e innovación

CVNE: Una larga historia

Joan Pujol
Enólogo

CVNE, o como se conoce por su nombre completo en el momento de la fundación de la compañía –Compañía Vinícola del Norte de España- nace en la localidad riojana de Haro el 24 de marzo de 1879, fundada por los hermanos Raimundo y Eusebio Real de Asúa. Un simple error ortográfico con las iniciales de la compañía, que transformó la “V” por la “U”, convirtió el nombre de CVNE por CUNE, creando así la primera marca de vinos de la bodega.

Hoy en día, esta empresa familiar continúa gestionada por los descendientes directos de la familia Real de Asúa, los hermanos Víctor y María Urrutia, que conforman la quinta generación al frente de la compañía. En la actualidad, CVNE está compuesta por tres bodegas situadas en tierras de La Rioja, y cada una cuenta con su propio equipo de enólogos y está dedicada a la elaboración y producción de diferentes tipos de vinos.

guia Cada bodega simboliza los tres principios esenciales que siempre han representado la filosofía CVNE: el respeto al patrimonio de la primera y principal bodega CVNE, en Haro; el abrazo a las nuevas tecnologías y la innovación de la bodega Viña Real, fundada en 2004; y el arraigo a la tradición vinícola de La Rioja, expresado en Viñedos del Contino.

Además de ser una marca líder en el mercado español, CVNE es un referente mundial y distribuye sus vinos por más de 70 países repartidos por cuatro continentes (Europa, América, Asia y Oceanía).

El arte de hacer vino

La filosofía de CVNE siempre ha sido, y continúa siendo, la búsqueda por encontrar los mejores procesos para la elaboración y la crianza del vino, combinando la innovación con lo artesanal. Prueba de ello es que a finales de siglo XIX, CVNE era de las primeras bodegas en Rioja con capacidad para embotellar sus propios vinos y realizar crianza en botella, algo inusual ya que en aquella época la tendencia era enviar el vino a bodegas francesas. CVNE fue, además, la primera en adquirir un pasteurizador “Malvoisin”.

Otro hito importante fue en 1909, cuando CVNE contrató al estudio de arquitectura de Gustave Eiffel la creación de una nave para sus bodegas, que supuso una revolución al no tener columnas y facilitar el trabajo de apilado y trasiego de las barricas. El uso de depósito de hormigón en 1941 también fue innovador, si bien hoy en día este sistema vuelve a ser tendencia gracias a su neutralidad y a que logra temperaturas estables.

CVNE ha sido pionera en el uso de la gravedad en el proceso de vinificación desde 1989 y la bodega de Contino ha sido precursora en el rescate de uvas tradicionales de Rioja, como la Graciano, que actualmente se usa con porcentajes de entre un 10% y un 15% en casi todos los vinos de la bodega.

Los viñedos

CVNE posee y controla 545 hectáreas de viñedo en Rioja repartido en las subzonas Rioja Alta (80%) y Rioja Alavesa (20%), que supone el 50% de la producción. El resto de uva se compra a agricultores con los cuales se mantiene una estrecha relación

La Rioja Alta está situada en la parta más occidental de la Rioja, donde predomina la influencia del clima atlántico, con una combinación de suelos arcillo-calcáreos, arcillo-ferrosos y aluviales.

En La Rioja Alavesa, protegida por la Sierra de Cantabria, predomina el clima atlántico, con suelos arcillo calcáreos situados en terrazas y pequeñas parcelas. Las uvas tintas que usa CVNE para sus vinos son Tempranillo, Garnacha, Mazuelo y Graciano, mientras que las uvas blancas son Viura, Garnacha (blanca) y Malvasía.

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CVNE

La primera y principal bodega se encuentra en Haro, en su emplazamiento originario, en el Barrio de la Estación. Se funda en 1879, configurándose con el devenir de los años a través de varios edificios, distribuidos alrededor de un patio central, en los que dominan las piedras de mampostería, ladrillo de adobe, postes de roble, vigas de chopo, cubiertas de cañizo y paja o tejados cerámicos. Así se fueron personalizando las decenas de edificios destinados a la fermentación, barriquería y almacenes.

El desarrollo del negocio, el crecimiento de la compañía y la demanda creciente de vinos que recibe CVNE hacen que la Bodega de Haro se amplíe, crezca y multiplique sus instalaciones hasta configurar el actual un conjunto de 22 edificios.

Sin embargo CVNE ha querido mantener la esencia de la bodega en un espacio que ha denominado la Aldea del Vino. Se trata de la semilla de la bodega y de de Haro y de toda la compañía. Es el primer espacio que empezó realmente a construirse en el año 1879 y que, hace dos años, dio un paso más con cambios y opciones para el disfrute de los amantes del vino.

Está formada por la nave fundacional, la nave Real de Asúa, la nave Eiffel y un gran patio central que en su origen actuaba como centro neurálgico de la bodega.

La Nave fundacional es la nave más antigua de la bodega; su construcción data de 1879 y se caracteriza por un original sistema de iluminación y por ser el centro de recepción de visitas. Por su parte la nave Real de Asúa, funciona como una pequeña bodega autónoma, donde de manera artesanal se elabora el Imperial y por último, la nave Eiffel, que fue construida por el estudio de Gustave Eiffel.

La nave fundacional está presidida por una gran caja irregular de hierro que define diferentes zonas: la tienda, la sala de exposiciones y la sala de catas. El espacio alberga una estructura innovadora en un espacio tradicional, ya que mantiene la estructura exterior y algunas zonas originarias de la nave de barricas, como las paredes de piedra y las cerchas de madera.

guia En cuanto a la nave Eiffel, es obra del estudio del célebre arquitecto Gustav Eiffel. Desde sus orígenes esta nave se venía utilizando para la crianza de vino en barricas. Sin embargo, su pasado, y la importancia de su legado, habían caído en el más absoluto de los olvidos y abandonos, estando muy necesitada de una profunda rehabilitación.

La construcción de esta nave (1890-1909), veinte años después de la fundación de CVNE, supuso una auténtica revolución espacial que influyó en la producción del vino. La innovadora estructura propone una original fórmula de sujeción. Sin columnas, el techo se sostiene mediante cerchas metálicas, que van de pared a pared. Este gran espacio diáfano pensado por Eiffel mejoró considerablemente la gestión del parque de barricas en la nave, facilitando labores de trasiega, mantenimiento, y supervisión de los vinos en las barricas.

Esta nave centenaria cuenta también con un atractivo más; ya que luce en una de sus paredes una enorme fotografía realizada por Juan Manuel Ballester, que reproduce la belleza de la propia nave completamente vacía.

Por último, la nave Real de Asúa, que está destinada a elaborar el vino del mismo nombre, creado en 1994 como homenaje a los fundadores de la Bodega y algunos grandes reservas. Se elabora con el fruto de los viñedos que la Bodega posee en Villalba, de la forma más artesanal y minuciosa y tras una cuidada selección. La Nave Real de Asúa funciona, por lo tanto, como una pequeña bodega independiente dentro de CVNE, y supone la elaboración de un vino especial en un sitio igualmente muy especial.

Todas las naves, construidas en piedra, han sido objeto de una profunda rehabilitación respetando su estructura original. Los visitantes de la Aldea del Vino podrán conocer los secretos que estas paredes guardan desde hace 130 años.

Asimismo, la Aldea del Vino funciona como un centro dinámico de actividades en torno al vino. En la Aldea del Vino, aparte de visitas diarias para grupos, se celebrarán catas, ferias, exposiciones, etc. CVNE concibió este espacio como un lugar vivo; en constante cambio y evolución donde tienen lugar multitud de actividades orientadas a visitantes y amantes del vino.